El "Acolchado o mulching" es el proceso por el cual se le añade a la superficie de la tierra una cubierta protectora de materia orgánica. "El sistema de cavado reducido" (a veces llamado "sistema de no cavado") es un sistema de gestión de la tierra que reduce la necesidad de cavado a un mínimo, creando la necesidad de constantemente se acolche el suelo, mediante la adición de material orgánico, para producir así una tierra cultivable; y finalmente la "elevación del suelo" es el resultado de un sistema de no cavado combinado con mulching; ya que esto causa la elevación de la superficie de la tierra cultivada a lo largo del tiempo.
¿Porqué? Al cavar (y arar) la tierra se rompe la estructura del suelo y se daña la biota beneficiosa de ésta (como son las lombrices y los microbios), perdiendo así su fértilidad y resistencia a la erosión. Al reducir el cavado al mínimo, se disminuye el daño causado, lo cual conlleva a que la tierra este mejor estructurada, este más sana, más llena de vida y más fértil; y todo ello conlleva a que los cultivos sobre esa tierra sean más productivos y resistentes. Una gruesa capa de acolchado también elimina las malas hierbas. El trío "acolchado, reducicción del cavado y la elevación de suelo" es fundamental para la producción ecológica a pequeña escala. Biota terrestre sana = tierra sana = Plantas sanas = Comida/medioambiente sanos.
¿Cómo? En vez de cavar el compost (ver hoja 1) en la tierra, se cubre con ello la superficie de la tierra como acolchado, donde va a seguir descomponiéndose, liberándo poco a poco nutrientes en la tierra; proceso asistido siempre por lombrices. Una vez integrado en la tierra por las lomrices, es descompuesto aún más por microbios, como acurre en los ecosistemas naturales. La actividad microbiana liberan nutrienes en la tierra de forma constante y duradera, a diferencia del gran impacto inicial que conlleva cabar el compost en la tierra, además de evitar la posible pérdida de nitrógeno que puede causar el cabado del compost. Una adición continua y generosa de acolchado (que incluso puede ser de consistencia más gruesa que si la estuviéramos cavando en la tierra) a la superficie de la tierra es esencial para este sistema funcione, por ello es necesario crear material orgánico compostado de forma constante y continua.
Cuando comenzamos a implantar el sistema de cavado reducido, creamos largas camas de 150 cm de anchura, lo suficientemente estrechas como para que alcanzasemos su centro desde los caminos lindantes. Pisar el suelo cultivable se podría decir que es taboo ya que esto compacta el suelo, así que todo el trabajo se hace desde los caminos, que son lo suficientemente amplios para permitir el acceso a una carretilla. Al principio, empezamos cabando dos veces la tierra para despues añadirle compost, para empezar así con una tierra rica en compost. Este comienzo junto a la aplicación continua y generosa de acolchado, ha hecho que las camas cultivadas se eleven por encima del nivel de los caminos colindantes. Una cubierta de avena se planta y crece durante el invierno para suprimir las malas hierbas, mejorando la textura de la tierra y reduciendo así la lixiviación de nutrientes en la tierra- La avena es arrancada en primavera y compostada, para ser así devuelta más tarde en forma de acolchado. La adición de toda esta materia orgánica a la tierra es una inversión en el futuro, en vez de una rentabilidad a corto plazo como es el uso de fertilizantes minerales años tras año. A veces usamos la azada sólo para romper la capa superficial de la tierra hasta unos 10 cm de profundidad, para poder así sembrar semillas. El sistema de cavado reducido si es verdad que reduce el trabajo del agricultor pero en el fondo sigue habiendo suficiente trabajo como para mantenernerse ocupado con todo el compostaje caliente, el acolchado, con la azada, y el rastrillado y mucho más.