La vega del Sella separa las montañas del Sueve del
resto de la cordillera Cantábrica, y en consecuencia
ha tenido una evolución de flora y fauna algo distinta.
Una raza de Ponys celta, el Asturcon, vivía en libertad
en estas montañas, luchando contra el lobo por subsistir.
Apreciado mucho por los guerreros por su agilidad en terrenos
difíciles se utilizo en tierras lejanas, incluyendo
los Alpes. Estos caballos salvajes siguen pastando en lo que
hoy es una reserva protegida. En las partes mas altos y en
particular en la cara norte hay una población abundante
de gamos, únicos en la zona.
La reserva del Sueve y el mirador del Fito está
a unos 10 minutos en coche desde el Hotel Posada del valle.